noviembre 28, 2008

El Encuentro con la Libertad

En mi camino hacia Cobán la ruta me tenía preparada otra historia, aquí la presento…

En mis 23 años de vida (y dos de ir a Cobán) nunca había tenido la oportunidad de ir al Biotopo del Quetzal, situación que mi amigo con el que viajaba me pudo resolver.


Cuando el carro estaba subiendo la pequeña rampa que da acceso al parqueo mi corazón empezó a palpitar…; -como orquideólogo era una experiencia que muy pocas personas tienen en el mundo, poder ver orquídeas en su estado natural y yo nunca lo había hecho en ninguna de esas latitudes; pero como guatemalteco era un deber y un honor poder hacer esa visita-…cuando el carro estuvo finalmente estacionado abrí la puerta y de pronto una persona se me acercó "otro vendedor" pensé pero en lugar de ofrecerme un recuerdo me mostró una de las más grandes experiencias que he vivido "mire un quetzal" al principio pensé que estaba bromeando o que sólo quería dinero para sus cigarros (eso me pidió después J) por lo que no le puse mucha atención pero luego que me lo repitió un par de veces entré en razón.



Al quedar un poco (bastante) sorprendido por lo que me estaba diciendo, mi cerebro entendió que mis ojos tendrían que empezar a buscar el ave nacional que tantas veces vi en la tele, pegué en mi cuaderno como una tarea o que tantas veces observé en mi bella bandera. Desesperado comencé a buscar sus colores tornasol, característica fisiológica que dificultó mi tarea ya que el sol estaba cubierto por una densa nube (algo obvio estaba en un bosque nuboso) un momento después dice una persona: "allá está" y yo todavía no lo miraba, empezaba a dudar de mi vista… a unos 5 minutos después del "primer avistamiento" las nubes empezaron a desaparecer y con ellas los colores se hacían más claros las sombras eran más marcadas y con ellas las formas, mis ojos empezaron a divisar una silueta y entonces…"¡ahí está!" dije dentro de mi, muy excitado por ese momento de belleza; "lo he logrado, excelente, bello…" muchas fueron las palabras que pude haber mencionado y gritado al mundo pero era tanto su esplendor que no pude mencionar palabra alguna, quedé mudo.

Luego de un momento empezaron a llegar más turistas "¿Es de verdad?" preguntaron, la verdad no sé porqué, pero eso decían; luego al primer Quetzal que habíamos visto al inicio se le unió su hembra, su compañera de toda la vida. Algo extraño es que no se movía para nada ni por el ruido que hacían los niños al verlo, estaba como luciéndose frente a nosotros como diciendo: "Mírenme y miren mi reino" ohhh… era espectacular!

Luego de unos minutos y varias fotos, nos retiramos al biotopo, lamentando el hecho de que no teníamos una cámara profesional con un teleobjetivo, él estaba a sólo 8m. de altura.

Luego de 1 hora de caminata por un paraíso nuboso, verde y húmedo regresamos al parqueo, donde nuestro anfitrión aguardaba nuestra llegada, pendiente de cada uno de nuestros movimientos, observando si nos llevábamos un pedazo de su palacio natural, pero oh sorpresa estaba confundido, no era el mismo era otro, se notaba por el largo de su cola. Espléndido, 3 diferentes en un mismo día, 2 machos y una hembra.

Ahora bien, no conforme con sólo observarlo ahí quieto esperamos hasta que volara y así poder observar el porqué le llaman "el pájaro serpiente" y es que realmente eso parece una serpiente volando sobre sus dominios que, día a día, están desapareciendo, ya no vuela en las grandes montañas de arboles, helechos arborescentes cubiertos de bromelias musgo y orquídeas, ya no encuentra su aguacatillo en todos lados, tiene que arriesgarse a estar cerca de poblaciones humanas para conseguir alimento, su imperio ya no es lo mismo de hace unos 20 años, ahora casi todo está cubierto de pino, de hojas de adorno o de sólo maíz de subsistencia y en el peor de los casos de nada.


Ex-situ... La Otra Opción



Govenia mutica (foto tomada en la naturaleza)


Hay muchas palabras, frases y oraciones que causan controversia, pero en el ámbito orquideológico no hay prefijos que causen tanta polémica en la política y la sociedad a nivel internacional.

In-, ex-; en el lugar o fuera de él, ¿cuál será la mejor forma de conservar una orquídea?

Realmente la respuesta depende de el manejo que se les de a estos prefijos, puede ser que apliquemos y protejamos el In-situ pero si no protegemos los bosques que sirven de cobijo no es funcional. Entonces recurrimos al Ex-situ, el cual en algunos países es protegido por normas internacionales que, si son correctamente aplicadas, sirven para proteger y propagar muchas orquídeas, sin embargo hay muchos otros que simplemente ignoran el contenido de las mismas y terminan de sellar las oportunidades reproductoras y de sobrevivencia que la tecnología nos da hoy en día.


Por lo anterior vuelvo a preguntarme, ¿cuál será la mejor forma de conservar una orquídea? Y yo digo, un balance, algo intermedio. Sí, protejamos a las orquídeas en su hábitat, es lo mejor; pero si este se ve amenazado o exterminado salvemos una planta y cultivémosla en cualquier lado.

Así que te invito a que siembres una orquídea en un bosque, en tu jardín, en la oficina, donde la abuelita, la tía, no importa dónde; lo que si importa es que lo hagas.

Al final mucho podemos decir, pero lo que hagamos es lo que realmente cuenta. Recuerda, lo que hagamos en la vida tiene eco en la eternidad.
Lycaste skinneri var. alba
(Monja Blanca)
Flor Nacional de Guatemala
Cultivada fuera de la naturaleza

noviembre 27, 2008

Vida en la Muerte














En mi reciente viaje al interior del país, (Cobán, AV.) pasabamos con un amigo (suizo) por un lugar llamado Tactic y vimos un deslave que había sufrido una montaña por las constantes lluvias, Él me dijo: "Mira un buen lugar para tomar una foto", paramos en el camino y pensé que se miraba como el marco perfecto para una publicación con un título como este... serían fotos que no valdrían la pena poner en tu sala.


La vista no era el paraíso que me esperaba en un localidad como esa y de pronto entre toda esa visión gris de insecto, algo llamó mi atención, eran unos colores llamativos que decían: "Mírame, mírame" y claro como todo buen polinizador (así me sentí después jajaja) me acerqué a las pequeñas flores de una orquídea (Epi. radicans) que me confirmaban una vez mas, el porqué las orquídeas eran consideradas las reinas de las flores; puede pasar una gran desgracia, pero ellas siguen su curso, no claudican y luego de un desastre siempre son las primeras en mostrarnos sus bellas flores, ya sea en la lava fría de un volcán o en un deslave.

Luego de tomar las fotos respectivas, las cuales muestro, tome sus gruesos y resistentes tallos, los metí al carro y seguímos nuestro camino hacia la XXX Exposición Internacional de Cobán 2008, la cual, me tenía preparada otra historia en la ruta.




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